Mercado laboral

Mercado laboral en el NOA: empleo formal vs. informalidad persistente

El desempleo baja en las estadísticas, pero miles de trabajadores del norte argentino siguen sin cobertura social ni estabilidad.

Trabajadores informales en un mercado del NOA en horario de trabajo

Cuando la tasa de desempleo en Argentina baja, los titulares celebran la mejora del mercado laboral. Pero ese número —publicado trimestralmente por el INDEC a través de la Encuesta Permanente de Hogares— no distingue entre un trabajo registrado con aportes jubilatorios y obra social y uno informal sin ninguna de esas protecciones. En el Noroeste Argentino, esa distinción es crucial. Según los últimos datos disponibles de la EPH, la tasa de informalidad laboral en el NOA supera el 42 %, frente a un promedio nacional que ronda el 35 %. Esto significa que casi uno de cada dos trabajadores de la región percibe ingresos sin acceso a los derechos laborales básicos: aguinaldo, vacaciones pagas, jubilación, obra social. La informalidad no es un fenómeno nuevo en Argentina, pero en las provincias del norte tiene características propias. Una parte importante se concentra en el sector agropecuario —cosecha de tabaco, caña de azúcar, legumbres— donde la estacionalidad del trabajo dificulta la registración. Otra parte corresponde al comercio minorista y a los servicios de cuidado, donde predominan trabajadores autónomos sin monotributo activo. La tercera categoría, que creció en los últimos años, es la de trabajadores de plataformas digitales cuyo estatus legal sigue siendo objeto de debate judicial y legislativo.

¿Qué políticas existen para reducir la informalidad en el NOA? En los últimos cinco años se implementaron tres programas nacionales de formalización laboral con distintos grados de alcance: el Programa de Registración Laboral Agropecuaria (RENATEA, luego absorbido por UATRE), los créditos a tasa subsidiada para monotributistas y el programa Potenciar Trabajo, que busca convertir empleos informales o subsidiados en puestos de trabajo registrados. Los resultados han sido parciales. La tasa de informalidad en el NOA no bajó de manera sostenida en ningún período posterior a 2015. Los especialistas consultados por Mintbpixel señalan dos obstáculos estructurales: primero, el costo de la registración para las pequeñas empresas y los trabajadores independientes sigue siendo elevado en relación con los ingresos medios de la región; segundo, la volatilidad macroeconómica —inflación alta, recesiones periódicas— desincentiva a los empleadores a asumir compromisos formales de largo plazo. Reducir la informalidad laboral en el norte argentino no depende solo de programas específicos: requiere estabilidad macroeconómica sostenida y una revisión de los costos de la formalidad que no está aún en la agenda prioritaria de ninguno de los gobiernos provinciales de la región.

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